CUADERNO DE IDEAS

pecto—, se podría decir que algo esencial co-
mienza a corromperse.2
   Pensamos que se evitarían muchas confusiones si
se aprendiese a entender que ser escritor no es ga-
rante de ser profesor de escritura creativa, ni esto
último garantiza ser escritor. Lo único que de forma
inapelable podría licenciar al profesor de escritura
creativa es haberse formado como tal. El número en
verdad exiguo de profesores que reúnen esa condi-
ción y la alta demanda de talleres literarios en el
presente, produce a menudo un pintoresco uso de
los conceptos meritorios que se manejan en la pre-
sentación biográfica de los profesores de las distin-
tas ramas de la escritura creativa, donde, por
ejemplo, la reseña de los concursos literarios gana-
dos —aval muy cuestionable para ejercer esta profe-
sión—, a menudo trata de encubrir la falta de una
preparación específica en didáctica de la Escritura
Creativa.
    Por su parte, estaría por definir —y nos resisti-
mos a salomonizar al respecto— cuándo la obra de
un escritor tiene suficiente entidad para poder ava-
lar un saber de una originalidad tal que merezca ser
compartido en un determinado entorno didáctico
bajo un sello que privilegia su nombre en lo que po-
dría llamarse un «taller de autor». Valga aquí una
acotación en el sentido de que desde hace un tiem-
po, en Fuentetaja, tratamos de diferenciar los talle-
res genéricos de los que nosotros llamamos talleres
de autor. Los primeros están dirigidos al público en
general y versan sobre materias con suficiente im-
plantación en las últimas dos décadas, como para
haber constituido ya un cuerpo didáctico que se
transmite de unos profesores a otros y donde la au-
toría personal es muy difusa, aunque cada profesor
pueda realizar aportaciones puntuales e, inevitable-
mente, dote de estilo propio a sus clases. Por su
parte, los de autor son talleres más especializados y
están pensados para personas con una vocación más
firmemente asentada en el propósito de encaminar
una parte importante de su vida hacia la escritura.
En estos talleres sí suele ser determinante la perso-
nalidad de quien los imparte y tienden a presentar
una aportación de originalidad suficientemente con-
trastada frente a los contenidos impartidos por otros
talleres.

______________________
      2Esta práctica cada vez más generalizada, si se medita con seriedad, resul-
ta cuanto menos éticamente dudosa. En cierta medida, debido a un precipita-
do deseo por complacer, fundado en la relación amistosa que nos une con
nuestros colaboradores, en Fuentetaja reconocemos en nuestra falta haber
colaborado a propiciar hasta ahora esta tendencia, aunque sea en su versión
más atenuada en comparación con otras plataformas. Confiamos en que el
hecho de no rehuir aquí este delicado tema, pueda servir para que entre todos
avivemos la reflexión sobre lo que nos parece una necesidad cada vez más acu-
ciante: la creación de una deontología consensuada que delimite de forma
clara los límites que nunca se deberían traspasar en el ámbito de los talleres
literarios.







Si deseas recibir periódicamente información de nuestros talleres y actividades, escribe aquí tu mail.

base modo pago